lunes, 7 de enero de 2013

La Máquina del Tiempo



El otro día me encontré con lo que aparentemente parecía una caja de cartón vacía en la calle – pero sólo al ojo inexperto.
Pero para un ojo experto como el mío, un ojo (el izquierdo) que se ha entrenado durante años mirando muy fijamente a ver si podía ver a través de la ropa de las mujeres e incluso de paredes las de hormigón del vestuario femenino de mi colegio, la realidad era muy distinta.
Que no os sorprenda: Estamos hablando de un ojo del que os podría contar fabulosas aventuras sobre cosas muy rápidas que ha logrado ver, como por ejemplo a Son Gokuh peleando contra Vegeta, una bala (en el tiempo entre el que ha sido disparada y no ha llegado aún a su objetivo, que si no carece de mérito), a Santa Claus, o un electrón.

Efectivamente amigos, yo he visto un electrón con los ojos desnudos (tuve que hacer mucha, mucha fuerza) y debo decir que en persona pierde bastante. Nada que ver con la belleza desenfadada y sencilla de los neutrones, o la lujosa pomposidad de los protones, que van tan maquillados que parecen un Drag Queen.
Lo único que salvaba al electrón es que era chistoso y las demás partículas subatómicas le permitían quedarse cerca. Por desgracia, ofendió a un físico de renombre en uno de sus chistes y se volvió negativo: a partir de entonces fue expulsado del núcleo atómico y se quedó dando vueltas alrededor, para ver si encontraba alguna puerta trasera por la que colarse.
Obviamente yo quedé muy sorprendido cuando mi ojo me explico (en una de las reuniones bimensuales que tenemos para que me ponga al corriente de qué ha ido viendo en ese tiempo – porque cuando uno tiene un ojo así puede permitirse delegar en él que vaya administrando la información, de hecho yo creo que si se presentase a las elecciones para cerebro las ganaría e incluso lo haría mejor) todo esto, especialmente porque había pasado en una milésima de segundo.

El caso es que mi ojo izquierdo me dijo (no como el gandúl de mi ojo derecho, que el día menos pensado hago un ERE en este cuerpo y me lo quito de encima a él y a un par de kilos de grasa que tampoco hacen nada) que esa caja de cartón no era sino una máquina del tiempo.
Mi ojo experto podía ver que el cartón era en realidad una aleación futurista apta para el viaje temporal, y que las letras “NEVERAS FAGOR” que constaban sobre ella eran parte de un dialecto del futuro lejano, y que lo que parecía meado de vagabundo en uno de los laterales no era sino meado de vagabundo en uno de los laterales, ya que la caja había sido utilizada por unos indigentes como meadero.
Sin pensarmelo dos veces fui corriendo hacia la caja y aparté de una patada al indigente que dormía plácidamente a medio camino.
“¿¡Q-qué pasa!?”, preguntó muy alterado al despertar de una pequeña siesta de doce horas.
“¡No hay tiempo para explicaciones!”, le dije, justo antes de dar una explicación, “Esta caja es una máquina del tiempo y voy a viajar al pasado para avisar a la gente sobre Hitler”.

El vagabundo se ofreció de inmediato a ayudarme (se identificó como Jor-El, alias “El Barbas”, rey del universo y todo lo que contiene, así como también segundo hijo de Dios después de Cristo y mesías que estaba esperando el apocalipsis, que sólo pedía una moneda para comprarse una Xibeca. Compartiría la riqueza del reino futuro con quien se la diese).
Juntos viajamos a los días previos a la Segunda Guerra Mundial. Una vez allí, sin embargo, yo y el vagabundo discutimos: resulta que habíamos entendido mal lo que el otro quería.
Yo lo que quería era avisar a la gente sobre Hitler, para que pudiesen detenerlo a tiempo.
El vagabundo lo que pensaba que yo quería hacer era avisar para que estuviesen preparados para AYUDAR A HITLER EN SU CONQUISTA MUNDIAL.

Peleamos a muerte, y yo gané. Acto seguido emergí de la caja en 1930, advirtiendo a gritos “que viene Hitler! Que viene Hitler!”. Nadie me entendió, ni siquieran conocían el significado de la palabra “Hitler”.
Muy decepcionado, regresé al presente y quemé la caja de cartón para que nadie más pudiese usarla. Antes, sin embargo, viajé unos meses al futuro y compré un iPhone 7S, que si alguien lo quiere, se lo dejo por mil euros.

domingo, 6 de enero de 2013

Tipos de Paje


Recientemente pude ir a una cabalgata y oh chico, poco hay más reconfortante que ver los gritos de los niños moribundos por el suelo, mientras los pajes tratan de desnucar a los que aún quedan con vida.
Lo único que no me gustó es que la gente no sabía cómo expoliar correctamente a los pajes. Así que aquí he hecho una pequeña clasificación para optimizar la obtención de recursos:
  •  Paje Melee:
    Un paje demasiado buena persona que arroja los caramelos intentando causar el menor daño posible a las masas enfervorecidas. 
    Su fuerza es similar a la de Chiquito de la Calzada en un combate de kárate a muerte, es decir, muy poca. Por tanto, el alcance de sus caramelos es mínimo.
    Para capturar los caramelos de este paje, tienes que colocarte tan cerca de la carroza que corras peligro de que las ruedas te pasen por encima y te destrocen las piernas.

  • Paje Shotgun: 
    Este paje ha entrado en modo de pánico al ver tanta gente junta tratando de asaltar su carroza, así que su método de lanzamiento consiste en disparar el mayor número posible de caramelos de una vez, a ver si con eso logra frenar el avance enemigo.
    Poco sabe este desgraciado que está en un círculo vicioso, ya que la gente – al ver que suelta caramelos a saco – aún van a ir más fuerte contra él.
  • Paje Sniper: 
    Uno de los pajes más hijosdeputa.
    La manera más acertada de describir a este puto psicópata es como “un individuo que no está en el mundo del pajismo por los niños, y al que le suda la poya la Navidad. Él ha venido a causar dolor. Y se le da muy bien”.

    Si, ya sabéis de quién hablo.  Lo único comparable al sadismo de este cabrón es su puntería.

  • Paje Fenicio: 
    Este tipo es una rata. Una rata con forma de ser humano, disfrazado de paje.
    Por algún motivo desconocido, el único objetivo de este señor es gastar la menor munición posible para tener una fortuna en caramelos al final de la cabalgata.
    ¿Por qué? Ni puta idea. Quizá vivió una posguerra, pretende vendérselo a los bancos, o - lo cual es mi teoría - después se reúnen todos para una especie de orgía con su inmenso alijo de caramelos.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Testimonios: Atracador de Esquina


Yo tenía estudios superiores y un buen trabajo como analista de mercado en una empresa de productos cosméticos, Bellebeaux, S.L.
Era un trabajo bastante emocionante: Vendíamos tapas de plástico para cerrar potecitos a empresas de todo el mundo. Pero, aún con todo, yo no era feliz.

Por ese motivo, un buen día decidí dejarlo todo y convertirme en atracador de esquina.
No sabría decir exactamente qué me motivó a elegir esa profesión en concreto y no otra; si quizá fue una noticia que vi en la prensa, o el comentario oportuno de algún familiar durante una cena...
Pero lo que sí sé es que cuando tomé la navaja y me coloqué estratégicamente escondido tras una columna, dispuesto a saltar sobre el primer incauto que se acercase y dejarle sin un duro, supe que aquello era lo mío.

Lo que más me gusta de este trabajo es el trato directo con las personas.
En mi antiguo trabajo solía pasar horas sólo frente a una pantalla de ordenador llena de números.
Ahora, tengo la oportunidad de hablar de tú a tú con la gente, a pie de calle, y ver sus problemas (que suelen estar relacionados, principalmente, al hecho que están siendo atracados).

Me gusta pensar que mi trabajo no es sólo robar a la gente a mano armada, sino ofrecer un servicio, una labor social: Dar una pequeña anécdota que contar, añadir un poquito de aventura en las vidas de la gente.

A cambio de quedarme con todo lo que lleve encima.


lunes, 9 de julio de 2012

Interrogando amigas para acceder a sus amigas

Como bien podréis deducir gracias al bien explícito título de este post, hace poco intenté ejercitarme en el noble arte de interrogar a una amiga para acceder a una de sus amigas.
Por desgracia, no seguí el procedimiento correcto y el interrogatorio salió… pues como salen a veces algunas cosas en la vida.

Hablo de esas cosas que depositamos en lugares blancos hechos de mármol, cosas que negamos, que ocultamos de nosotros mismos –sus creadores-, cosas que encerramos bajo una tapadera y pulsamos un botón (o tiramos de una simpática cadena que cuelga del techo), creyendo que con un complejo sistema hidráulico basta para llevárselas lejos, no volverlas a ver y las olvidarlas para siempre.
Y a veces, sólo a veces, esas malditas cosas vuelven, y lo único que puede ayudarte entonces es un fontanero. Un fontanero muy sacrificado.
... Estoy hablando de mierda.


Cuando se interroga a un sospechoso, hay que tener los papeles en regla y seguir algunas directivas (no vale, por ejemplo, sacarse el pito en estado semierecto y golpear la mesa de metal del calabozo de la comisaría para intimidar al presunto autor de un crimen, por más que esto pudiese hacer avanzar la investigación sobre el caso).
De igual manera, hay una serie de normas que debemos cumplir para interrogar a una amiga si intentamos acceder a sus amigas y que sea válido y ningún juez pueda condenarte.

1. La detención debe haber sido reglamentaria.Como si que te facilite toda clase de datos útiles para conquistar/beneficiarte a su ingenua amiga no fuese un plan urdido por un pajillero rufián como tú, sino que hubiese venido a colación dentro del avance natural de la conversación.
Claro que también puedes iniciar la conversación embistiendo a la chica con la cabeza o utilizando una pistola. En caso de que seas hombre, deberías saber que la pistola en un interrogatorio puede aumentar muchísimo la efectividad del mismo si llevas medias negras de rejilla y tacones.

2       2. Un poco de investigación previa, que el interrogatorio no es una excusa para la vagancia.
Por ejemplo, resulta inapropiado comenzar la conversación con “¿¡Eh oye, tu amiga la de los melones…!?”. Por lo menos, deberías intentar averiguar el nombre antes, o bien encontrar un sustantivo más apropiado para referirte a sus glándulas mamarias (que seguramente es el único dato que puedes recordar sobre la chica).
Mamelles” es una buena opción (por si entre vosotros hay alguno de léxico limitado).

Y, por último:
3       3. Hay que estar preparado para lo que puedas escuchar.
Para que veáis de qué hablo, reproduciré la conversación que mencionaba al principio del post:
A: “Es que mi amiga… es un poco especial para los chicos”.
Yo: “¿Especial? ¿Le gustan los calvos? ¡Porque puedo quedarme calvo!”
A: “Es... más complicado que eso”
Yo: “¿Le gustan los niños pequeños…?"
Y entonces, para escalofrío mío, mi amiga A suspiró y dijo: “Ojalá fuera eso. Hablo en serio, ojalá… Eso haría que fuese sencillo de explicar a los no iniciados”.

Y a mí eso me sonó a que la chica que quería ligarme tenía algún tipo super chungo de perversión. Algo tan indescriptible, postapocalíptico, preternatural, primigenio que no podía mencionarse sin bajar la voz, en un susurro. Como si su vagina fuese Cthulhu. Espera… Eso…

OH. GOD. :E
Right in the childhood...!

martes, 3 de julio de 2012

Una breve visita médica



-Tiene que entender – dijo la psicóloga – que superar una depresión no es fácil. No hay ninguna pastilla mágica que la cure. Vamos a tener que trabajar duro.
-¿¡Qué!? – pregunté, mientras me levantaba del sillón y me largaba de allí.

Instantes después estaba hablando con un farmacéutico para pedir una segunda opinión.
-Pues no, le han dicho la verdad. Nada cura la depresión así como quien no quiere la cosa – me dijo, el muy cabrón.
-Pero… algo habrá, ¿no? Unas inyecciones, o supositorios, o algo… ¡Dígame que la ciencia trabaja en algo, por favor!
-Bueno… Hay algunos laboratorios que han comenzado a trabajar en unas píldoras que segregan serotonina en el organismo, pero la investigación está todavía en el plano teórico.

Sonreí, lleno de esperanza.
-¿Y… sabe si estará disponible pronto?
-¿Cuándo lo necesita?
Me miré el reloj.
-¿…Lo tiene ya?
-No. – dijo.
¡Y no miró en la trastienda siquiera! Hijo de puta.



Desesperado, acudí al dietista.
El dietista me dijo que quizá la solución era que cambiase de dieta, cosa que no me sorprendió porque coño, eso es lo que dicen siempre los putos dietistas. No se van a quedar sin trabajo.
-Oiga, ¿me va a recetar soja? – fue lo primero que le pregunté.
-La soja no se receta.
-Porque no me gusta la soja, si me receta eso me voy.
-A ver, le digo que no es un medicamento.
-Exacto. Eso no cura una mierda, ¡estafador!


Al final, he descubierto que lo único que me funciona es la homeopatía.
Me voy a hacer una pequeña infusión de algo que llaman “Placebo”, que es como una raíz que crece en el Himalaya (la cultivan unos monjes budistas que se alimentan únicamente de eso y de energía), que me deja finísimo.

domingo, 1 de julio de 2012

Lluvia, una explicación contemporánea


Los científicos, con sus batas blancas y sus aceleradores de partículas, que se creen mejores que nosotros por utilizar el método científico en lugar de dirimir las cuestiones a bofetadas o gritos, no se ponen de acuerdo a la hora de explicar cómo o qué es exactamente la lluvia.
Putos maricas.
Esta foto está estratégicamente colocada para hacer que el blog parezca más bohemier y profundo de lo que es,
aumentando así el efecto dramático de los chistes de pipí, pedos y caca que vienen a continuación.
El punto de vista más extendido entre ellos es que cuando llueve son los ángeles que mean.
Pero eso no soluciona la cuestión, no. Más bien abre toda una miríada de preguntas inquietantes que los científicos, al ser preguntados, responden con titubeos y sudores fríos mientras miran hacia los lados en busca de ayuda en sus amigos y allegados.

Algunos ejemplos de estas preguntas y respuestas sacadas de la manga son:

¿Cómo es posible que los ángeles estén sincronizados y a todos les vengan ganas de mear a la vez?
El Doctor Padilla, jefe de conserjes del laboratorio de armamento biológico de la ONU en Ginebra, respondió a esto que las ganas de mear le vienen a uno solo (el así llamado Detonante Meteorológico Catalizador, o Ángel Meón), y que luego hay un “efecto contagio” en los demás, que se estaban aguantando todo lo que podían para no ser calificados como “unos jodidos nenas y cupidos de mierda” por sus congéneres.

¿Y por qué la lluvia no cae a chorro?
El Profesor Frink, les hará llorar les hará reír y con una chica le gustaría tararí, defiende que todos los ángeles sufren severos problemas de próstata, a la par que disfunción eréctil y eyaculación precoz.
“Son problemas muy comunes y habituales entre los hombres jóvenes causados por el estrés, y no significa que quien los sufra sea menos hombre que quienes no… No es que yo los tenga. Mi parte de abajo funciona perfectamente. ¡Merezco tanto respeto como cualquier otra persona y no soy impotente!”, dijo el Profesor, con un hilo de voz quebrado, frente a una multitud de periodistas que le observaban con las cejas enarcadas, “DE VERDAD ¡CRÉANME! ¡¡CRÉANME POR FAVOR!!”

¿A qué distancia se sitúan los ángeles los unos de los otros cuando mean? Porque… sería un poco violento que tuvieran que hacer pis todos pegados, y rozando sus cuerpos, y pensando constantemente en el placer prohibido del sexo entre dos hombres, ¿no?
El diputado por Frente Unido de los Trabajadores, el señor Menguele, ha manifestado en más de una ocasión su teoría de que la distancia entre los ángeles meones es considerable, la suficiente para que cada uno pueda estar a lo suyo sin posar los ojos en el instrumento del compañero.

Lo que ocurre es que los ángeles, en palabras de Menguele, “mean estilo shotgun, con dispersión. Que sale eso como un ¡booom!, ¿comprenden ustedes?”.

¿Y cuándo nieva o graniza?
Una de las mayores autoridades en el tema, el usuario Franz247 de Yahoo! Respuestas (México), zanjó la cuestión señalando muy apropiadamente que es que los ángeles "son tan duros que cagan hielo".

En definitiva, la lluvia es un tema para el que, como en tantas otras cosas en la vida, no hay una respuesta clara.