Lo digo sin dudar: el capítulo más rallante de los Simpson es el que están en casa y van recordando los musicales. Unifica los dos peores tipos de capítulo: los que tienen rallantes musicales y los capítulos recopilatorio donde sólo te meten refritos de cosas que ya hemos visto.
Ya de por sí los capitulos de los Simpson han sido reemitidos tantas veces que no necesitan ayuda para ser más repetitivos. Prácticamente ya sólo sirven para grabar aún más profundamente en tu memoria las frases y los chistes. Nuestra generación ha sido completamente ADOCTRINADA por los Simpson.
Pues igual que los recopilatorios, que sirven para no tener que pensar un capítulo nuevo, una escena musical es sólo una puta estrategia para ganar tiempo y que la peli no resulte tan corta. Por eso es tan confuso ir a ver un musical, porque ocurre lo mismo que en las películas porno, que la historia y el argumento es sólo el conjunto de excusas para que salgan las canciones.
Yo he identificado al menos dos tipos de escena musical: Los lavados de cerebro y los musicales que directamente sobran.
LOS LAVADOS DE CEREBRO
Con esto se puede hacer hasta que un león deje de ser carnívoro y pase a una dieta que consiste en comer sólo escarabajos y lombrices. Da igual que el sistema digestivo de un felino no sirva para ser insectívoro. Tal es su poder.El ejemplo más típico es cuando el protagonista tiene un problema y de ponto su amigo consejero y todos los que pasan por allí se ponen a cantar hasta que el protagonista termina aceptando super-convencido el punto de vista que le ofrecen.
Por ejemplo, ahora sólo por vicio voy a resumir Hakuna Matata en 15 segundos:
TIMÓN Y PUMBA: Nosotros comemos bichos.
SIMBA: ¿Bichos? ¡Yo ni loco!
TIMÓN Y PUMBA: No, en serio, están ricos, pruébalos.
SIMBA: Mmm, pues no están mal. Comeré bichos yo también.
LAS ESCENAS MUSICALES QUE DIRECTAMENTE SOBRAN
Sirven para tardar 5 minutos en decir lo que se podría haber dicho en dos frases. Si preguntas, te dirán que es para asegurarse que un detalle importante en la historia no ha sido pasado por alto, pero no te lo creas. Sólo te dicen eso para disimular que la han metido ahí para alargar.Un buen ejemplo, también de El Rey León, cuando Scar mata al Rey León y se pone a cantar durante media puta hora que lo ha hecho para ser él el Rey.
Eso no hacía falta ni aunque la peli esté destinada a los niños más pequeños y tontos del mundo. Está al nivel de interrumpir la película cada cinco segundos para recordar al público que deben respirar, no vaya a ser que mueran asfixiados.
Ahora en serio, me encanta el Rey León (Creo que le falta gore, no obstante).
miércoles, 3 de marzo de 2010
viernes, 26 de febrero de 2010
"No pretendo asustarle, pero el Papa podría ser un poderoso vampiro"
Era una tempestad salvaje como no se recordaba desde hacía años. Parecía el mundo fuese a acabar esa noche. El fuerte sonido de las aspas del helicóptero despertó a los residentes del Palacio del Vaticano. El Cardenal Massarotti se aproximó confuso, linterna en mano, al grupo de mercenarios de élite del gobierno italiano que descendía del aparato, enfundados en chalecos de kevlar y con potentes M40.No sintió miedo. Sus setenta y cinco años sobre la Tierra, la mayoría de ellos al servicio de la Iglesia, le habían enseñado muchas cosas, pero no estaba ni de lejos preparado para lo que iba a ver esa noche.
"Oigan, ¿qué hacen?", preguntó a los soldados "¿No saben que esto es la casa de Dios?"
"No es nuestra intención asustarle, padre", contestó uno de los mercenarios le contestó casi sin mirarle, mientras comprobaba la munición de su arma, "pero hemos recibido un aviso del ministerio indicando que el Papa Ratzinger podría ser en realidad un poderoso vampiro".
Los soldados ya se preparaban para abrir la puerta del tejado. El Cardenal se tambaleó un segundo, intentando asimilar lo que acababa de escuchar. El mercenario le cogió por el brazo para evitar que cayese al suelo. “Discúlpeme… debo haberle entendido mal… ¿ha dicho un vampiro? Los vampiros no exist…”
¡¡¡BOOOM!!!
La puerta del tejado estalló con violencia, lanzando por los aires a los mercenarios, que estaban manipulando el cerrojo. De entre el humo surgió una figura, que se elevó flotando hacia el cielo. Era el Papa Benedicto XVI, que les miraba con una amplia y cruel sonrisa en la cara.
Les miraba, si, con unos ojos sin pupila, de color blanco, que resplandecían con una luz fantasmal. Su viejo y decrépito cuerpo flotaba por el aire como un globo, y sintió el Cardenal Massaroti que una extraña fuerza sobrenatural saturaba todo el ambiente.

“¡Su Santidad! ¡Santo Cristo, no puede ser! ¡Usted es un hombre santo, un hombre de Dios…!” gritó Massarotti.
“Fue en el 82, Cardenaaaal…”, contestó con voz de ultratumba la preternatural criatura, flotando sobre su cabeza. “Usted estaba allí, igual que yo…”
“¿El 82? ¡Palestina! ¡Si, en el desierto! ¡La falsa tumba de Maria Magdalena…!”, recordó entonces el Cardenal, incapaz aún de comprender lo que estaba sucediendo.
“Aquél lugar estaba sellado por una buena razón... ¿Recuerda lo que le dije? No estaba acabada, había sido tapada con piedras improvisadamente… como si los constructores hubieran abandonado el trabajo de repente, intentando desesperadamente que no saliese lo que había en el interior”, la voz de Benedicto era casi hipnótica, y el Cardenal no se atrevió a interrumpirle. Instintivamente trató de agarrar con fuerza su collar con la cruz, pero se lo había dejado sobre la mesita de noche. El ser ante él, que cada vez parecía menos humano, prosiguió con su relato. “Había una Cosa allí dentro... un Dios más fuerte. Él es ahora mi pastor, Baäl, el Dios de la Sangre”.
Los mercenarios abrieron fuego, pero las balas no hicieron daño al monstruo. Un destello luminoso cegó al Cardenal Massarotti. Se escuchó una explosión, y una poderosa embestida lo derribó al suelo, sin sentido.Cuando recobró la visión, la Cosa que antes había sido Benedicto XVI ya no estaba. La lluvia había amainado, y el tejado del Vaticano, destrozado por la explosión, se encontraba plegado con los cadáveres de los mercenarios. Sólo el líder de los soldados se encontraba en pie, aunque malherido.
Massarotti le interrogó, agitándole. “¿Qué ha pasado? ¡¡En el nombre de Cristo, contésteme!! ¿¡qué es lo que ha pasado aquí!?”
“¿Que qué ha pasado…? ¡Que los de Inteligencia la han cagado!” respondió el mercenario, fuera de sí, “¡Mierda, nos dijeron que era de la Sexta generación, pero eso ha sido por lo menos un Tercera! Y ahora ha escapado, y todos están muertos…”
El Cardenal Massarotti no volvería a dormir bien en todos los años que le quedaban de vida. En sueños, recordaría una y otra vez las últimas palabras que la criatura había pronunciado, casi como un susurro, antes de desvanecerse...
“¿No lo entiendes, amigo mío? Él nos ama. Ama lo que nosotros somos, pues contenemos la sangre que lo ha de alimentar. Cuando el tiempo sea el correcto, caminará de nuevo, y la Humanidad entera será su banquete.”

miércoles, 24 de febrero de 2010
Manual de instrucciones del cuerpo humano, Universal Diostech S.L.
Distinguido cliente: Muchas gracias por la confianza que ha depositado en nosotros con la compra de su Cuerpo Humano™ Homo Sapiens-sapiens edition. Este cuerpo le permitirá vivir y desplazarse por la tierra de los vivos, disponiendo de una vida normal.El manejo del Cuerpo Humano™ Homo Sapiens-sapiens edition puede llegar a ser complicado, por lo que recomendamos vehementemente leer este manual. Asimismo, el cuerpo viene equipado con un programa de tutorial para que ud. pueda irse familiarizando con nuestro producto durante los primeros años.
Para garantizar su seguridad y confort, muchos de los sistemas de soporte vital de su Cuerpo Humano™ Homo Sapiens-sapiens edition han sido automatizados: se trata de procesos complejos de control estomacal, ritmo cardíaco, segregación de hormonas, etc. Dichos procesos son regulados desde la Unidad de Control del Sistema Nervioso Vegetativo.
Advertencia: Dicha unidad viene sellada herméticamente en el interior del cráneo y la rotura de este sello invalidará automáticamente la garantía del cuerpo. Universal Diostech SL no se hace responsable de los daños ocasionados por la manipulación de la unidad por parte de terceros.Otras funciones vitales, como respirar o parpadear, también vienen automatizadas por defecto, pero pueden ser controladas conscientemente mediante ligera concentración, aunque esto se desaconseja (ver Guía adicional de recomendaciones para el usuario, página 246), ya que algunos usuarios han reportado problemas al intentar controlar manualmente estos dos procesos. Universal Diostech SL no se hace responsable de los daños causados por el mal uso de estas dos funciones.
Para regresar de nuevo al modo automático, efectúe un Reinicio de Procesos Mentales: simplemente relájese y deje la mente en blanco durante unos segundos (Advertencia: el Reinicio de Procesos Mentales puede causar la pérdida de datos que no hubiesen sido guardados previamente).
Importante: El Cuerpo Humano™ Homo Sapiens-sapiens edition requiere de un constante mantenimiento (más información en la página 50 de este manual). El contrato de compra y garantía especifica claramente que el mantenimiento del cuerpo es entera responsabilidad del usuario.
Advertencia: No respirar puede ocasionar errores en el proceso de visión, dificultar seriamente su capacidad de control del cuerpo y, en caso de obstinada reiteración, un Fallo General del Sistema (ver sección Muerte en este mismo manual, página 151).
Para regresar de nuevo al modo automático, efectúe un Reinicio de Procesos Mentales: simplemente relájese y deje la mente en blanco durante unos segundos (Advertencia: el Reinicio de Procesos Mentales puede causar la pérdida de datos que no hubiesen sido guardados previamente).
Importante: El Cuerpo Humano™ Homo Sapiens-sapiens edition requiere de un constante mantenimiento (más información en la página 50 de este manual). El contrato de compra y garantía especifica claramente que el mantenimiento del cuerpo es entera responsabilidad del usuario.
Advertencia: No respirar puede ocasionar errores en el proceso de visión, dificultar seriamente su capacidad de control del cuerpo y, en caso de obstinada reiteración, un Fallo General del Sistema (ver sección Muerte en este mismo manual, página 151).
Esté atento a los distintos indicadores que se irán iluminando en su conciencia. Si siente sed, se siente fatigado y sufre dolor abdominal, quizá necesite ingerir alimento sólido y líquido. Interpretar estas señales puede requerir cierto grado de destreza. Ver la página 50 del manual para más información.Si tuviese problemas durante el uso, por favor háganos llegar sus dudas y reclamaciones a través de nuestro servicio de asistencia. En el capítulo Soporte Técnico puede consultar cómo puede rezarse de la manera correcta para que nuestros empleados le atiendan. Deseamos que el uso de su Cuerpo Humano™ Homo Sapiens-sapiens edition le sea agradable y le facilite ampliamente el trabajo.
Universal Diostech SL, Europe

lunes, 22 de febrero de 2010
Bertin Osborne, Marine Espacial
En aquellos tiempos, una vez al año, los habitantes del planeta se reunían para celebrar el llamado Grand Prix del Verano. La competición en unas brutales pruebas, a las que sólo sobrevivirían los fuertes y los astutos. Los vencedores vivirían un día más, y su pueblo sería recompensado con riquezas y gloria, y los perdedores serían ejecutados sin piedad.
Los hasta entonces pacíficos pueblos y aldeas, cuyos habitantes raramente habían tenido contacto con lo que los hombres llamaban “civilización”, eran seleccionados a participar en el concurso, y sus poblaciones enteras eran llevadas hasta el circo, a luchar hasta la muerte, y así proporcionar su cruel entretenimiento a los nobles y los patricios, los señores de la tierra.
Los pueblerinos, que en ocasiones habían pasado semanas encerrados en los enormes vagones de transporte, que no tenían ventanas e impedían seguir la cuenta de los días y las noches, eran liberados en el centro del enorme Coliseo de la capital.
Los hasta entonces pacíficos pueblos y aldeas, cuyos habitantes raramente habían tenido contacto con lo que los hombres llamaban “civilización”, eran seleccionados a participar en el concurso, y sus poblaciones enteras eran llevadas hasta el circo, a luchar hasta la muerte, y así proporcionar su cruel entretenimiento a los nobles y los patricios, los señores de la tierra.Los pueblerinos, que en ocasiones habían pasado semanas encerrados en los enormes vagones de transporte, que no tenían ventanas e impedían seguir la cuenta de los días y las noches, eran liberados en el centro del enorme Coliseo de la capital.
Estaban asustados, desnutridos y tenían frío. Desde las altas gradas de piedra eran contemplados por un millar de ojos expectantes: la todopoderosa Duquesa de Alba, el apuesto Cristiano Ronaldo, la Pantoja, David Bisbal y Boris Izaguirre; todos estaban ahí, con sus miradas ávidas de sangre.
El sonido de unas trompetas dio paso a una figura, que se alzaba imponente en un palco que había en uno de los laterales del coliseo. Todos los pueblerinos le reconocieron, pues se trataba de Juan Carlos II, el inmortal monarca del planeta, y le suplicaron piedad y perdón. Los guardias los abatieron con fuertes descargas eléctricas hasta que se produjo el silencio de nuevo.
“Súbditos míos, honrad el Grand Prix”, dijo el rey, y mediante los potentes altavoces su voz retumbó en el Coliseo con poderosa fuerza, “Nosotros, los poderosos, agradecemos vuestro sacrificio, que nos ha de dar diversión para liberar la pesada carga del aburrimiento, de nuestra vida eterna”.
Y con estas palabras, se abrieron unas enormes compuertas, de las que salieron a la carga las “Vaquillas”, unas bestias mutantes de doscientos kilos con enormes cuernos, que masacraron a los pobres infelices, que intentaban escapar desesperados por el interior del laberinto de madera que cruzaba el coliseo.
Bertín Osborne también huía a toda velocidad, perseguido por esos toros enloquecidos, de cuyas bocas rezumaba una asquerosa espuma blanca. Los cadáveres proporcionaban un festín a las criaturas, y la jauría de gritos que provenía de las gradas del estadio era ensordecedora.
Cualquier otro habría enloquecido, pero Bertín no era un hombre normal, sino un Marine Espacial. Él, que había luchado en el frente de batallas espaciales contra los extraños habitantes de Ceres, que tenían cabezas de reptil con un solo ojo y adoraban a extraños dioses mucho antes de la aparición del Hombre; Bertín Osborne, que había visto los ríos de sangre del planeta-prisión de Nyarlathotep, la Bestia de un millón de tentáculos, que se encuentra en el centro de la galaxia, nunca sería intimidado por hombres, por muy bárbaras que fuesen sus costumbres.
Atrapado en un callejón sin salida, desenfundó su potentísima pistola y disparó, y disparó, y disparó, hasta que todos los cornudos monstruos cayeron despedazados al suelo. El bufón real, un hombre antes conocido como Santiago Segura, comenzó a gritar y a reír, pero el maestro de ceremonias lo apartó de una patada. Su nombre era Ramón García, y había sido el Sacerdote Supremo del Grand Prix desde tiempos inmemoriales.
El sonido de unas trompetas dio paso a una figura, que se alzaba imponente en un palco que había en uno de los laterales del coliseo. Todos los pueblerinos le reconocieron, pues se trataba de Juan Carlos II, el inmortal monarca del planeta, y le suplicaron piedad y perdón. Los guardias los abatieron con fuertes descargas eléctricas hasta que se produjo el silencio de nuevo.
“Súbditos míos, honrad el Grand Prix”, dijo el rey, y mediante los potentes altavoces su voz retumbó en el Coliseo con poderosa fuerza, “Nosotros, los poderosos, agradecemos vuestro sacrificio, que nos ha de dar diversión para liberar la pesada carga del aburrimiento, de nuestra vida eterna”.
Y con estas palabras, se abrieron unas enormes compuertas, de las que salieron a la carga las “Vaquillas”, unas bestias mutantes de doscientos kilos con enormes cuernos, que masacraron a los pobres infelices, que intentaban escapar desesperados por el interior del laberinto de madera que cruzaba el coliseo.
Bertín Osborne también huía a toda velocidad, perseguido por esos toros enloquecidos, de cuyas bocas rezumaba una asquerosa espuma blanca. Los cadáveres proporcionaban un festín a las criaturas, y la jauría de gritos que provenía de las gradas del estadio era ensordecedora.Cualquier otro habría enloquecido, pero Bertín no era un hombre normal, sino un Marine Espacial. Él, que había luchado en el frente de batallas espaciales contra los extraños habitantes de Ceres, que tenían cabezas de reptil con un solo ojo y adoraban a extraños dioses mucho antes de la aparición del Hombre; Bertín Osborne, que había visto los ríos de sangre del planeta-prisión de Nyarlathotep, la Bestia de un millón de tentáculos, que se encuentra en el centro de la galaxia, nunca sería intimidado por hombres, por muy bárbaras que fuesen sus costumbres.
Atrapado en un callejón sin salida, desenfundó su potentísima pistola y disparó, y disparó, y disparó, hasta que todos los cornudos monstruos cayeron despedazados al suelo. El bufón real, un hombre antes conocido como Santiago Segura, comenzó a gritar y a reír, pero el maestro de ceremonias lo apartó de una patada. Su nombre era Ramón García, y había sido el Sacerdote Supremo del Grand Prix desde tiempos inmemoriales.“Habla, extranjero, ¿Cuál es tu nombre?”, le preguntó con inquisitiva arrogancia.
“Soy el Teniente Bertín Osborne, capitán de la USS Scavenger, decimoséptima legión de los Marines Espaciales”, respondió Bertín, “Fui capturado por vuestros hombres mientras exploraba este mundo en son de paz. Exijo la liberación inmediata.”.
“Soy el Teniente Bertín Osborne, capitán de la USS Scavenger, decimoséptima legión de los Marines Espaciales”, respondió Bertín, “Fui capturado por vuestros hombres mientras exploraba este mundo en son de paz. Exijo la liberación inmediata.”.
“Reconozco tu arma, Capitán Osborne, una pistola Magnus-70. Debes ser un gran comandante si dispones de un arma que ha de entregar el Emperador en persona”, habló el rey, que hasta entonces había permanecido en silencio, “¿Te sorprende que sepa tanto? No debería, pues en su día este mundo también perteneció al Imperio. Aquí, en España, languidecemos eternamente los elegidos; y por eso valoramos la pelea por encima de todo, que nos entretiene y nos recuerda cómo era la vida cuando éramos mortales. Quieres ser libre, entonces enfréntate al más poderoso de mis Guardas Reales”.
El inmenso guardaespaldas, lanza en mano y enfundado en una armadura de oro macizo, se presentó con una gran sonrisa de seguridad en sí mismo. “Mi nombre eh Jezulín d’Ubrique", dijo, "Implora perdón a loh dioze infernaleh, pueh ezta noche zuh lenguah de fuego t’han de lamer”.


viernes, 19 de febrero de 2010
Destruyéndolo todo desde dentro
Dios creó el mundo en 7 días.
-¿Y el Sol?
¿Qué pasa con el sol?
-¿Cuándo lo creó?
El cuarto día.
-¿Y si no había Sol como podía haber días?
-¿Y el Sol?
¿Qué pasa con el sol?
-¿Cuándo lo creó?
El cuarto día.
-¿Y si no había Sol como podía haber días?
miércoles, 17 de febrero de 2010
JUAN CARLOS I: SUPERVILLANO POR LA GRACIA DE DIOS
La historia de Juan Carlos I de España comenzienza en 1938, fecha en la que nació en Roma, Italia, en el seno de una modesta familia de inmigrantes españoles.Su familia había tenido que huir de España, tras haber sido invadida ésta por los comunistas, y ya de pequeño su padre, un diplomático caído en desgracia que se ganaba la vida como agitador político y charlatán, viajando por toda Europa, le inculcó el odio a los izquierdistas y los sueños de dominación mundial que le serían tan característicos durante su vida adulta.
Una vez concluida su infancia, decidió entrar en la carrera militar, en concreto en la marina británica, donde comenzaría a labrarse un nombre, aunque por aquél entonces el futuro Juan Carlos I de España era conocido únicamente por el mote de “Juancar”.
Ante la asombrada vista de sus superiores, “Juancar” resultó ser un soldado despiadado y sin escrúpulos, aunque muy efectivo; a los pocos años fue relegado del servicio activo a causa de sus brutales métodos.
Ante la asombrada vista de sus superiores, “Juancar” resultó ser un soldado despiadado y sin escrúpulos, aunque muy efectivo; a los pocos años fue relegado del servicio activo a causa de sus brutales métodos.
Ávido de mayor fortuna económica, Juan Carlos I de España comenzó a ofrecer sus servicios a diversos grupos mercenarios, a ambos lados de la ley, implicándose en al menos 27 operaciones de secuestro, asesinato, violación y robo. La guerra le había cambiado. Con los británicos y sus campañas en la Índia, había visitado a chamanes de las montañas que le revelaron una nueva verdad, que ardía con fuerza en su oscuro corazón.
Mientras tanto, en España, tras haberse producido un golpe de estado fascista, el dictador Francisco Franco se enfrentaba al problema de su sucesión, acudiendo en busca de consejo a su mayor consejero científico, Manuel Fraga.“El dios-pulpo de R’lyeh me ha hablado”, le explicó Manuel Fraga al caudillo Francisco Franco en una reunión que ambos tuvieron en 1948, tras haber realizado una meditación ascética y ayuno de varias semanas, “Sabed, oh mi señor oscuro, que el hombre no es el primero de los seres que dominan esta tierra, y que mucho antes, blasfemas criaturas descendieron de los negros vacíos cósmicos y urdieron planes, y que siguiendo esos planes más antiguos que el propio hombre, se marcó una semilla, una línea genética que ha producido los mayores cabrones de la Historia de la humanidad. La familia Borbón.”
“¿T-te refieres a la antigua y olvidada familia real?”, pregunta Franco, atemorizado, apretando fuerte contra su pecho un crucifijo de oro; el crucifijo de un dios cuyos poderes poco podían hacer contra las fuerzas de las que allí se hacía mención, “¡no, no puede ser, están muertos! ¡muertos! ¡yo los ví! ¡Los comunistas los mataron a todos!”
“No a todos, mi señor, pues sabed que el señor de la ciudad sumergida me ha enviado también visiones del heredero perdido de la familia Borbón… ¡ese será vuestro sucesor! ¡Así lo ordena Yog-Sothoth, y pobre del mortal que ose desafiarlo!”, gritó Manuel Fraga, antes de caer al suelo en el éxtasis del trance, "¡Iä! Iä! ¡Cthulhu fhtagn! ¡Que no está muerto lo que puede yacer eternamente, y con los evos extraños también la muerte debe morir!”.
El dictador Franco buscó durante meses a Juan Carlos de Borbón, hasta encontrarlo en España, detenido por haber asesinado a sangre fría a su propio hermano (y no es broma); dicen que la primera reunión de ambos hombres tuvo lugar en la celda más mugrienta de la peor cárcel de por aquél entonces. Juan Carlos I tenía apenas 18 años, pero quien hubiese asistido hubiese dicho que era él, y no el dictador del país, quien tenía el poder."Sé por qué has venido", cuentan que le dijo Juan Carlos I de España a Franco, con una voz sobrenatural, ultraterrena, como nunca antes se había escuchado en nuestra Tierra, que recordaba a aquellas voces que se oían durante el solsticio de invierno, en las casas de los más abyectos hechiceros de la misteriosa Atlantis, cuando bebían la sangre de los moribundos y se comunicaban con los demonios que viven fuera del tiempo, en las prohibidas dimensiones-mazmorra, y que observan envidiosos a los vivos, siempre anhelantes, siempre en busca de un resquicio por el que acceder a nuestro mundo, "has venido porque temes a mi padre, a mi verdadero Padre, pues como yo soy su Hijo, me ha hablado desde el otro lado. Ahora me liberarás y te arrodillarás ante mí, porque en mí hay mucho de Él y mi bendición es Su bendición".
Franco supo en aquél momento que acababa de conocer a la criatura más diabólica del siglo XX.
Franco supo en aquél momento que acababa de conocer a la criatura más diabólica del siglo XX.Hoy hemos aprendido que:
- Juan Carlos I de España es hijo de los Otros Dioses o Dioses Exteriores, los Dioses que provienen de fuera de la Tierra y del Espacio, que no son inteligentes y que bailan al son de unos flautistas demoníacos en la corte celestial de Azazoth, el caos idiota primordial, en el centro del universo. Dichas divinidades ahora yacen (se desconoce si por voluntad propia y falta de ambición o en contra de su voluntad) encerrados fuera de nuestra dimensión, pero se sabe que cuando las estrellas estén "correctamente posicionadas", podrán regresar a nuestro mundo. Algunos hechiceros locos pretenden adelantar la venida de los Dioses Exteriores vinculando su descendencia al dios exterior Yog-Sothoth, deidad del tiempo y el espacio.
- Hitler, Mussolini, Franco y todos los movimientos fascistas, y la Segunda Guerra Mundial al completo no fueron más que maniobras distractorias para evitar la atención en lo que verdaderamente importaba: la ascensión del hijo de Yog-Sothoth al trono de España, para asegurar la línea genética del Anticristo y propiciar la venida de los dioses y el alzamiento de R'lyeh. Se asume al menos la existencia de un grupo organizado de cultistas encargados de llevar a cabo el plan; las implicaciones de estos cultistas, sus recursos y hasta donde llegan sus capacidades y miembros son desconocidas.
lunes, 15 de febrero de 2010
CICLO TROYANO 12: LOS REGRESOS
Tal y como se narra en el poema de los Nostoi (los regresos, claro, porque no están). A saber quien lo escribió. Muchos creen que surgió de tirar al aire un montón de piezas del Scrabble y ¡boom! salió el poema.
En anteriores episodios…
Los griegos logran entrar en Troya y arrasan con todo. Durante el saqueo cometen muchos crímenes, e inventan varios nuevos. Los dioses no están contentos, pero ¿qué coño esperaban? ¿Qué entrasen los griegos vestidos con abrigos rojos y barbas blancas y se pusieran a dar regalos? Y ahora...
EL DESTINO DE LOS HÉROES
Los vencedores griegos se dividen en dos bandos: algunos, como Menelao, quieren largarse cuanto antes a casa, mientras que otros (precisamente los más granujas de todos), como Agamenón y Neoptolemo, deciden quedarse un tiempo más por allí, para hacer sacrificios y ver si así pueden apaciguar a los dioses.
Diomedes es el primero en marcharse, y llega sano y salvo a su ciudad, Argos. Los dioses no le castigaron porque había sido un soldado noble y, para qué engañarnos, porque nadie le vacila a Diomedes. Él es quien vacila a la gente, no al revés.
Algunas leyendas dicen que al llegar su mujer y un estúpido insensato con dos enormes cojones (no se puede calificar de otra manera a alguien que osa enfrentarse a un tío así) trataron de matarle, pero él sobrevivió y se fue a Italia, donde se dedicó a fundar ciudades hasta que se le agotó la batería, porque, como hemos defendido aquí siempre, era un cyborg enviado desde el futuro. De su estirpe nacería después Chuck Norris.
Menelao y Helena también se marchan, pero una tormenta hunde su flota y se ha de refugiar en Egipto, donde durante unos 8 años combate contra las Momias, que quieren apoderarse del mundo, y finalmente regresa a la sagrada Esparta como rey.
No tiene tanta suerte Ajax el Menor, que por haber roto aquella estatua su barco se hunde y él perece en el mar.
Viendo Neoptolemo, el hijo de Aquiles, que los barcos no tienen ni siquiera sistema GPS y están hechos de cáscara de cacahuete, decide ir por tierra, tardando un cholón de años. Llega a Ftía, ciudad de nombre impronunciable donde gobierna su abuelo Peleo (un exfutbolista forrado de pasta que había comprado todo el lugar), y hereda el reino.
Años más tarde fue asesinado por el exnovio de su mujer, en un lío de faldas que dio mucho que hablar en su época. Por imbécil. De la estirpe de Neoptolemo nacería Alejandro Magno.
A LOS DIOSES REZANDO Y CON EL MAZO DANDO: LA TRÁGICA HISTORIA DE AGAMENÓN
Pero quizá algunos os estéis preguntando qué pasó con el jefe de jefes, el general Agamenón. ¿No? ¿Nadie? ¿En serio? Vaya…
¿Y si os digo que en su funesto desenlace hay gran cantidad de sexo y sangre? ¿Tampoco? ¿Seguro? ¡…Joder, sois unos maricones!
A Agamenón se le apareció el fantasma de Aquiles para decirle que los dioses están muy mosqueados, y que si regresa a Micenas le va a matar su mujer. Agamenón se lo toma a broma y se marcha, con Casandra como concubina.
Al llegar, ambos son asesinados por Clitemnestra, su mujer, con ayuda del amante de ésta. (Si, parece que durante la ausencia de nuestros héroes sus mujeres les habían puesto tales cuernos al volver a Grecia parecían un ejército de vikingos).
Su hijo Orestes después mataría a Clitemnestra y al amante para vengar a su padre, porque si algo nos ha enseñado El Rey León es que no se puede confiar en la ley: un hombre de verdad debe tomar todas las armas que sea capaz de acumular y hacer las cosas por sí mismo.
Y a todo esto, ¿qué pasó con Ulises? Pues pasó que ese tío tiene menos sentido de la orientación que Ryoga. Sus cagadas en el manejo de un simple mapa fueron tales que se le hubo de hacer un poema sólo para él...
En anteriores episodios…
Los griegos logran entrar en Troya y arrasan con todo. Durante el saqueo cometen muchos crímenes, e inventan varios nuevos. Los dioses no están contentos, pero ¿qué coño esperaban? ¿Qué entrasen los griegos vestidos con abrigos rojos y barbas blancas y se pusieran a dar regalos? Y ahora...
EL DESTINO DE LOS HÉROES
Los vencedores griegos se dividen en dos bandos: algunos, como Menelao, quieren largarse cuanto antes a casa, mientras que otros (precisamente los más granujas de todos), como Agamenón y Neoptolemo, deciden quedarse un tiempo más por allí, para hacer sacrificios y ver si así pueden apaciguar a los dioses.
Diomedes es el primero en marcharse, y llega sano y salvo a su ciudad, Argos. Los dioses no le castigaron porque había sido un soldado noble y, para qué engañarnos, porque nadie le vacila a Diomedes. Él es quien vacila a la gente, no al revés.
Algunas leyendas dicen que al llegar su mujer y un estúpido insensato con dos enormes cojones (no se puede calificar de otra manera a alguien que osa enfrentarse a un tío así) trataron de matarle, pero él sobrevivió y se fue a Italia, donde se dedicó a fundar ciudades hasta que se le agotó la batería, porque, como hemos defendido aquí siempre, era un cyborg enviado desde el futuro. De su estirpe nacería después Chuck Norris.
Menelao y Helena también se marchan, pero una tormenta hunde su flota y se ha de refugiar en Egipto, donde durante unos 8 años combate contra las Momias, que quieren apoderarse del mundo, y finalmente regresa a la sagrada Esparta como rey.
No tiene tanta suerte Ajax el Menor, que por haber roto aquella estatua su barco se hunde y él perece en el mar.
Viendo Neoptolemo, el hijo de Aquiles, que los barcos no tienen ni siquiera sistema GPS y están hechos de cáscara de cacahuete, decide ir por tierra, tardando un cholón de años. Llega a Ftía, ciudad de nombre impronunciable donde gobierna su abuelo Peleo (un exfutbolista forrado de pasta que había comprado todo el lugar), y hereda el reino.
Años más tarde fue asesinado por el exnovio de su mujer, en un lío de faldas que dio mucho que hablar en su época. Por imbécil. De la estirpe de Neoptolemo nacería Alejandro Magno.
A LOS DIOSES REZANDO Y CON EL MAZO DANDO: LA TRÁGICA HISTORIA DE AGAMENÓN
Pero quizá algunos os estéis preguntando qué pasó con el jefe de jefes, el general Agamenón. ¿No? ¿Nadie? ¿En serio? Vaya…
¿Y si os digo que en su funesto desenlace hay gran cantidad de sexo y sangre? ¿Tampoco? ¿Seguro? ¡…Joder, sois unos maricones!
A Agamenón se le apareció el fantasma de Aquiles para decirle que los dioses están muy mosqueados, y que si regresa a Micenas le va a matar su mujer. Agamenón se lo toma a broma y se marcha, con Casandra como concubina.
Al llegar, ambos son asesinados por Clitemnestra, su mujer, con ayuda del amante de ésta. (Si, parece que durante la ausencia de nuestros héroes sus mujeres les habían puesto tales cuernos al volver a Grecia parecían un ejército de vikingos).
Su hijo Orestes después mataría a Clitemnestra y al amante para vengar a su padre, porque si algo nos ha enseñado El Rey León es que no se puede confiar en la ley: un hombre de verdad debe tomar todas las armas que sea capaz de acumular y hacer las cosas por sí mismo.
Y a todo esto, ¿qué pasó con Ulises? Pues pasó que ese tío tiene menos sentido de la orientación que Ryoga. Sus cagadas en el manejo de un simple mapa fueron tales que se le hubo de hacer un poema sólo para él...
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